España es el décimo país con mejor calidad de vida del mundo, por delante de Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña, según un índice de «The Economist».
(The Economist) Los cinco primeros puestos son para Irlanda, Suiza, Noruega, Luxemburgo y Suecia, mientras que Haití y Zimbabue cierran la lista.
La combinación de bonanza económica y estabilidad familiar ha colocado a España en la décima posición del índice de calidad de vida del prestigioso semanario británico «The Economist». El informe combina datos objetivos, como la renta media de los países o su esperanza de vida, con factores más intangibles como la calidad de sus relaciones familiares y la intensidad de su vida social. Gracias a estos últimos datos, España escala numerosas posiciones: si sólo se hubieran tenido en cuenta factores puramente económicos, nuestro país se habría quedado estancado en el puesto 24.
Mientras, Irlanda sería el mejor país del mundo por su peculiar cóctel de éxito económico y cercanía en las relaciones familiares y comunitarias. El llamado «tigre celta» se ha convertido en la cuarta nación más rica del planeta en apenas una década de explosivo crecimiento, pero ha logrado mantener casi intactas las bases de su sociedad tradicional.
Este fenómeno se repite en otros países del sur de Europa, como Italia (puesto 8) o Portugal (19), que ocupan posiciones mucho mejores que las que su economía les otorgaría en un índice convencional. Por el contrario, países ricos como Estados Unidos (13), Francia (25) o Reino Unido (29) languidecen por sus niveles de fragmentación familiar.
A la cola de la lista aparecen naciones arrasadas por la guerra y las dictaduras como Zimbabue, Haití, Botswana y Nigeria. Rusia, cuya renta media la colocaría en el puesto 55, se desploma al 105 de la lista a causa de sus altos índices de desempleo y de su aguda desigualdad social. El elevado crecimiento económico de China sólo consigue situarla en el 60.
«The Economist» atribuye una nota a cada país teniendo en cuenta nueve factores: ingresos, sanidad, libertad, desempleo, vida familiar, clima, estabilidad política, igualdad de género y relaciones comunitarias. España obtiene un 7,727 sobre diez, mientras que Irlanda, a la que el semanario sólo critica su desapacible clima y su relativa falta de igualdad entre sexos, se coloca cómodamente en la cúspide con un 8,333, por delante de Suiza (8,068) y Noruega (8,051). Mientras, Zimbabue apenas logra reunir 3,892 puntos en el índice, que no incluye naciones como Iraq, Afganistán o Corea del Norte.
La tabla apunta a Europa como la zona del planeta con mejor calidad de vida: de los diez primeros países, sólo Australia (6) no está en el Viejo Continente. Sin embargo, la media de la UE queda por debajo de la nota atribuida a Estados Unidos (7,615), aun excluyendo a los países de la ampliación a Europa del Este, por las malas posiciones cosechadas por el Reino Unido, Francia, Alemania (26), Bélgica (24) y Grecia (22).
En Iberoamérica, Chile es el país con mejor calidad de vida (31), por delante de México (32), Costa Rica (35), Brasil (39) y Argentina (40). La guerra ha colocado a Haití en la penúltima posición, pero su mala situación económica también condena a otros países latinos a la parte baja de la tabla de 111 países: Honduras (96), Guatemala (91), Bolivia (82), República Dominicana (79), Nicaragua (76) y Paraguay (74).