En una nueva estrategia contra la piratería, el gigante del software ha anunciado que concederá de manera gratuita licencias de Windows a aquellos usuarios que hayan adquirido ordenadores con software ilegal preinstalado.
Bautizado con el nombre de "Counterfeit Project", el proyecto invita a los usuarios británicos a comprobar si sus programas son originales o no.
Microsoft se compromete a analizar la autenticidad de Windows XP "Home" o "Professional", y en caso de detectar que se trata de una copia fraudulenta sustituirlo por otro legal.
La oferta promete al usuario no adoptar iniciativas legales contra el, y está limitada a cinco copias por persona.
Para conseguir la licencia los usuarios deberán enviar a Microsoft el recibo de compra del ordenador, junto a la carta de un testigo en el que se especifique dónde fue adquirido el ordenador.
Una estrategia con la que Microsoft pretende atajar el problema de la piratería de raíz, en el sector de los equipos originales.
Counterfeit Project