Al menos eso es lo que parece desprenderse de un estudio que ha sido llevado a cabo por "Yankee Group".
La mayoría de las empresas estadounidenses creen que existe poca diferencia entre el coste de mantener un sistema informático corporativo basado en Windows o en Linux, según un nuevo estudio de Yankee Group publicado ayer lunes.
Para Laura DiDio, analista de Yankee Group, la principal diferencia de coste está determinada por la cantidad de tiempo que lleva desarrollar aplicaciones o asegurar la seguridad de servidores, entre otras cosas.
"Lo que hallamos es que los costes no dependen realmente de la funcionalidad subyacente en el sistema operativo", dijo DiDio.
En el estudio independiente, el 88 por ciento de los encuestados dijo que la calidad, funcionamiento y fiabilidad de Windows era igual o mejor que la de Linux.
DiDio dijo que la mayoría de las compañías - grandes o pequeñas - en raras ocasiones tomaban la decisión de reemplazar un sistema operativo por otro. En su lugar, habitualmente añaden software de servidores de Windows y Linux para expandir la funcionalidad.
En términos de seguridad, la encuesta mostró un amplio aumento de la valoración que las compañías hicieron del nivel de seguridad de Microsoft, acercándola al nivel percibido en Linux.
En una escala del 1 al 10, las compañías valoraron la seguridad de Microsoft en 7,6, el doble de la cifra de una encuesta similar realizada el año pasado. La valoración de Linux era la misma, un 8,3.
DiDio dijo que el cambio de Microsoft a un ciclo de actualizaciones de seguridad mensuales y los crecientes esfuerzos de la compañía eran los principales motivos del alza de su valoración.
Otro tema clave fue el coste de desarrollar aplicaciones u otros programas de las computadoras en red. DiDio dijo que las herramientas de software como el Visual Studio de Microsoft ayudaron a impulsar el atractivo de la plataforma de Windows.
En general, sin embargo, la mayoría de las compañías estaban contentas con sacar el máximo uso de sus actuales redes y añadir un servidor de Windows o Linux cuando fuera necesario, dependiendo de tareas y necesidades específicas.